Luna llena en Leo: la brújula es nuestro corazón

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Luna llena en Leo

El sábado 1 de febrero se perfecciona la Luna Llena en Leo. Lo hace en el grado 13, a las 23:08, hora española.

Toda Luna llena se siente con una semana de antelación, desde el cuarto creciente cuando va ganando luz. Durante este tiempo estamos sintiendo las sensaciones en el cuerpo, viendo situaciones que están culminando, tomando conciencia de las enseñanzas que trae. Cuando se perfecciona, es como si la tensión que provoca, se disipara. 

Su energía tiene efecto hasta dos semanas después, cuando tiene lugar la siguiente luna nueva (con la que se inicia un nuevo ciclo lunar).

Durante estas dos semanas empezamos a digerir la energía, terminamos de soltar situaciones, entendemos el proceso por el que hemos pasado, y nos preparamos para abrirnos a un inicio que viene con la luna nueva.

Esta Luna llena en Leo tiene un rango de acción que va del 25 de enero al 17 de febrero, cuando se perfecciona la Luna nueva en Acuario: que coincide con el primer día de visibilidad de Venus como Estrella de la Noche y con el primer eclipse de este 2026. Así que estamos en una Luna que, de algún modo, nos prepara para ese momento. 

Además, una luna llena tiene una doble lectura:

  • Es la culminación de un ciclo de manifestación que se inició seis meses atrás, el 24 de julio de 2025. Ahora es un buen momento para revisar tu planning de manifestación y observar que semillas sembraste entonces y cómo va el proceso. 
  • Una luna llena en Leo también nos habla del mood emocional del mes Acuario y nos propone trabajar con el axis Leo-Acuario. Por hacerlo sencillo, podemos decir que el axis Leo-Acuario nos habla del corazón y de la mente. En su vibración más elevada, nos conecta con el amor como frecuencia que mantiene unida a toda la creación, y con la inteligencia divina. En su versión más baja, nos conecta con la auto-expresión que nace de las heridas del ego y la desconexión de la conciencia creativa divina. 

Para que una Luna llena se perfeccione en Leo, el Sol tiene que estar en Acuario. Los amantes cósmicos en este momento se están enfrentando y el Sol, desde Acuario, está iluminando el mundo emocional en Leo. Si pudiéramos hacer una fotografía de la bóveda celeste en el momento en el que se perfecciona esta oposición, veríamos que la Luna en Leo está sola y se está enfrentando a un Sol que está acompañando por un batallón de planetas. 

Venus y la Luna llena en Leo

Para entender bien la energía que nos ofrece y el momento del ciclo de Venus en el que se está produciendo esta lunación vamos a volver la vista a atrás y recordar de dónde venimos.

Venimos de un Venus Star Point y de una Luna nueva en Capricornio. Como ya sabes, el Venus Star Point marcaba un momento culminante de la estancia en el Inframundo de la Diosa: el momento en que se une al Sol y es alquimizada, transformada de Estrella de la Mañana a Estrella de la Noche. De Inanna a Ereshkigal. 

En ese momento nos encontramos con una acumulación de planetas junto a Venus: el Sol, por supuesto, pero también Marte, Mercurio… y luego también la Luna. 

Días después, estos planetas siguieron su viaje por la bóveda celeste y entraron a Acuario, donde se encontraron, uno a uno, con Plutón. En el corazón del Inframundo, los planetas personales, los que están vinculados a nuestro cotidiano, no solo fueron combustionados por el Sol, también fueron alquimizados por el rey del mundo de abajo. 

La primera en hacerlo fue Venus. Venus en Acuario es una Venus revolucionaria, visionaria, con una energía que dice “no me importa nada. Voy a hacerlo a mi manera. Voy incluso a ir en contra de aquello que he creado si ya no sirve a mi autenticidad y a la nueva versión de mi misma que está emergiendo desde el Inframundo”. Lo que me gustaba ha dejado de gustarme; el modo que tenía de relacionarme conmigo misma y con los demás también ha está cambiando y parece emerger, desde dentro de mi, un sentido nuevo de merecimiento que, en unión a Plutón, se siente poderoso. 

La unión de Mercurio y Plutón pasó por el fuego alquímico mi diálogo interno, mi antiguo sistema de creencias, mi modo de ver el mundo y comunicarme con mi entorno. Ahora ese diálogo que mantengo conmigo misma, que es la base de mi nueva forma de ver el mundo, está más alineado con una versión de mi misma que, aún no sé muy bien cómo es, pero que asume el poder de su mente y sus palabras. 

La unión del Sol y Plutón es una transformación de mi propia identidad, de lo que creo que soy… para poder conectar con lo que realmente soy. 

Y la unión de Marte y Plutón, en alta vibración y bien canalizada, es una acción transformadora y una voluntad imparable que me lleva a tomasr las decisiones y hacer los cambios necesarios que me lleven a manifestar en el externo a esa nueva versión de mi misma que está surgiendo desde el Inframundo. 

Las conexiones a Plutón terminan de purificar lo que ya no está alineado y nos coloca al final de un proceso del alma. Por eso se puede sentir como antiguos patrones salen a la superficie para ser liberados y para que dejes morir a una antigua tú que ya no está alineada con la nueva energía que está entrando en el cuerpo y en la tierra. 

La conexión de los planetas personas con Plutón en Acuario ha supuesto también una reactualización a todos los niveles (físico, mental, emocional, energético) que se ha podido sentir muy intensa. Y a esta intensidad se une ahora la Luna llena en Leo que activa una tensión dinámica entre la autenticidad y la visión del futuro que deseas construir. Y que además te pide que, ante todos estos cambios acelerados, te centres en tu corazón y comiences a conectar con ese arquetipo de la Emperatriz del que te hable en el podcast anterior que, desde el Inframundo, comienza ya a revelarse. 

El arquetipo de la Emperatriz

Este arquetipo de la Emperatriz, que está uniendo la energía de una Venus en Acuario, una Luna en Leo y una Lilith en Sagitario, trae energía de liderazgo creativo en nuestra vida y el deseo de expresarlo… pero recuerda está sucediendo en el marco de cambios estructurales muy profundos. 

En la zona Acuario de nuestra carta natal estamos viviendo una transformación profunda que nos pide hacernos tres preguntas clave: 

  • Quién soy yo ahora, después de la alquimia que ha supuesto el descenso y, sobre todo, mi estancia en el Inframundo, que está a punto de terminar. 
  • Cómo brillo en esta nueva etapa de mi vida
  • Y cuáles son los viejos talentos que voy a poder resaltar para brillar. 

Nos encontramos ante un proceso de adaptación y reestructuración energética y física que se siente a un nivel muy profundo. 

  • La luna en oposición a Plutón hace evidente el proceso de transformación. 
  • La luna en oposición a Marte puede traer una expresión de rabia contenida
  • La luna en oposición a Venus nos pide vernos primero a nosotras mismas para después poder brillar en el externo. También nos pide integrar una seguridad emocional que, desde Leo, se gestiona a través del amor propio y la conexión con la nobleza del corazón.
  • La luna en oposición a Mercurio nos pide comunicar nuestras verdaderas necesidades.

La brújula es nuestro corazón

Ante todo este movimiento de transformación la invitación es a encontrar el anclaje en nuestro corazón y a permanecer al acecho ante el desafio que trae esta Luna llena en Leo: la intensidad dramática que puede hacer que los planetas personas se expresen en su energía más bajar: el capricho de Venus, la expresión cruel de Marte, la herida del ego del Sol, el diálogo interno machacón de Mercurio o las palabras que hieren. 

La medicina de esta luna llena en Leo es poder gestionar toda esta intensidad emocional a través de la expresión creativa (danza, escritura, paseos por la naturaleza, pintar, cantar…. Esta expresión creativa nos impulsa a conectar con nuestra niña interior mágica para hacernos recordar qué es lo que amamos y qué es lo que enciende nuestro corazón con la llama de la pasión.  

Por último, en este paquete energético no puede faltar la entrada de Neptuno a Aries. Esto se siente un poco así: mi Yo Divino entra ahora en mi cuerpo para alojar toda esa luz que soy en esencia. De todo esto ha ido, en realidad, todo el descenso de Venus en el pétalo en Aries: de crear la vasija para recibir toda esta actualización que nos conecta con una nueva frecuencia que no solo me atraviesa a mi, sino que se conecta con la Humanidad y con la Tierra. 

Una etapa de nuestra vida ha terminado y se está abriendo una completamente nueva que nos impulsa hacia el futuro. Un futuro que es innovador, revolucionario, y que nos pide expresar toda nuestra autenticidad, brillo y creatividad como un servicio a ser parte de algo más grande que va más allá de nosotras mismas y que tiene la ambición de dejar un legado.

Y mira que cosa más bonita está ocurriendo bajo esta Luna llena en Leo, Neptuno recién ingresado a Aries dibuja un sexto a Lilith en Sagitario. 

Lilith en Sagitario está tomando toda la sabiduría del descenso y lo está transformando en poder. Ella clama por la libertad, la verdad, el derecho a cultivar una filosofía propia y una ruta de expansión que va más allá de lo que le digan que es correcto o incorrecto, incluso moral o inmoral, a nivel religioso, cultural y personal… porque Lilith está ahí, sentada en su trono de soberanía, para ayudarte a encontrar, forjar y caminar tu propio destino.

Recuerda, querida hermana, el próximo Ciclo de Venus comienza en octubre y viene con todo. Sin deseas formar parte, puedes inscribirte a la lista de espera y ser la primera en saber cuándo se abren las inscripciones.

Venus, la Luna y Lilith: la tríada del Sagrado Femenino

Escuela Rosa Mystica_Venus, la Luna y Lilith. La triada del sagrado femenino

Venus, la Luna y Lilith: el llamado de la tríada femenina

Hoy quiero invitarte a entrar en un templo antiguo.
Un templo que no está hecho de piedra, sino de memoria, de sangre, de deseo y de alma.

En este espacio sagrado viven tres fuerzas primordiales del Femenino:
Venus, la Luna y Lilith.

No son arquetipos separados.
No son energías que puedas elegir o descartar.
Son tres llaves de un mismo misterio. Son la tríada del Sagrado Femenino.

Cuando una de ellas es negada, reprimida o excluida, la mujer soberana no puede revelarse.
La Emperatriz no se sienta en su trono.
La Reina interior permanece fragmentada.

Este podcast es una invitación a recordar,
a integrar, y a regresar a tu trinidad femenina.

Venus: La luz del Sagrado Femenino

Comenzamos con Venus, la luz del sagrado femenino.
La expresión visible de lo divino encarnado en el cuerpo de una mujer.

Venus no es superficialidad, ni seducción vacía.
Venus es presencia, amor irradiado desde el corazón. Es deseo, gozo y placer divino encarnado en un cuerpo que se sabe plenamente humano. 

Nos habla de merecimiento y del valor que nos damos a nosotras mismas.
Encarnamos a Venus en el momento en el que una mujer sabe quién es y no necesita justificarse.

Pero hay algo que muchas veces olvidamos:
Venus no nace en la luz.

Venus desciende.
Desciende a los mundos internos, al inframundo del alma,
a los espacios donde hemos perdido poder, deseo, dignidad o voz.

El viaje de Venus es un viaje iniciático:
en cada puerta se desprende de una capa, de una identidad, de una máscara.

Y aquí es donde aparece la Luna…
porque ninguna Venus puede descender sin la Luna.

La Luna: La memoria, la emoción y la niña interior

La Luna es la guardiana de la memoria ancestral.

Cuando las enseñanzas del ciclo de Venus estaban ocultas y eran custodiadas en la clandestinidad por las sacerdotisas de la rosa, fue la Luna la que mantuvo el vínculo de las mujeres con lo sagrado femenino. 

Ahora que estas enseñanzas están de moda, no te dejes llevar por mensajes erróneos que dicen que la Luna eclipsó a Venus o que la Luna no representa lo femenino… porque sí lo representa. Representa uno de tres aspectos del divino femenino que debemos integrar. Probablemente, el primero de ellos.

La Luna es la guardiana de nuestro mundo emocional y rige nuestros aguas internas, nuestros ciclos. Nos habla de nuestras necesidades afectivas y de cómo nos sentimos amadas. Si no conocemos cuál es nuestro lenguaje del amor, difícilmente Venus va a poder encarnarlo…

La Luna representa también a nuestra niña interior. Nuestros dones y nuestros talentos, esos que Venus utiliza para desplegar su magnetismo; pero la Luna también nuestras heridas y nuestros traumas. 

Nos habla de lo que fue sentido y no expresado,
de lo que fue vivido y no integrado.

La Luna abre las puertas del descenso de Venus porque sin sentir, no hay iniciación.
Sin atravesar la emoción, no hay soberanía.
Sin mirar la herida, no hay trono.

Muchas mujeres quieren encarnar a Venus —la mujer luminosa, creativa, amorosa, sensual, magnética — pero rechazan a la Luna: sus cambios de humor, su sensibilidad, su necesidad de recogimiento.

Y entonces Venus queda incompleta.
Brilla, sí… pero no reina.

Venus es la maduración de la Luna. Por eso es la Luna la que abre las puertas de la iniciación, tanto en el descenso, cuando hacemos un trabajo de sombra, como en el ascenso, cuando revelamos nuestra luz. 

Y en cada una de estas puertas lunares…
nos espera Lilith.

Lilith: la sombra, la mujer salvaje, la guardiana del umbral

Lilith es la guardiana del umbral. No viene a destruirte. Viene a desnudarte.

Lilith es la fuerza que dice: “Si quieres avanzar, no puedes seguir mintiéndote”.

Es la mujer salvaje. La que no se adapta. La que no se disculpa por sentir rabia, deseo, tristeza o placer. Es el Femenino salvaje, indómito, libre… Es la voz no escucha de nuestras ancestral y el espacio donde se oculta todo nuestro potencial de creación.

Lilith custodia las puertas de la iniciación de Venus que abre la Luna.
Y su trabajo es claro: no puedes sanar tu mundo emocional sin atravesar la sombra. No puedes revelar la luz sin antes atravesar la oscuridad.

Lilith te pide que mires: dónde te abandonaste, dónde callaste, dónde te domesticaron, dónde te avergonzaron por ser intensa, sexual, emocional o libre.

Sin Lilith, la Luna se vuelve victimismo.
Y sin Venus, Lilith se vuelve rabia sin dirección.

Lilith no quiere que te quedes en la herida. Quiere que recuperes tu poder.

Entonces, Lilith se respeta como la gran iniciadora. La que nos permite integrar a la Luna para desplegar todo el potencial de Venus.

La integración: el nacimiento de la Emperatriz

Cuando Venus, la Luna y Lilith se integran,
algo profundo sucede:

✨ La emoción deja de gobernarte y se convierte en sabiduría.
✨ La sombra deja de sabotearte y se vuelve fuerza vital.
✨ La luz deja de ser aspiración y se encarna plenamente en el cuerpo.

Entonces aparece ella…
la Emperatriz.
La Reina soberana del Cielo, la Tierra y el Inframundo.
La mujer que crea realidad porque habita su centro.

No es perfecta.
No es siempre dulce.
No es siempre luminosa.

Es íntegra. Es radicalmente honesta. Y conoce su poder. 

Y esa es la verdadera iniciación del Sagrado Femenino:
no elegir entre luz o la oscuridad, sino hacerlas danzar juntas en el cuerpo. Y eso es precisamente lo que nos enseña a Luna en su ciclar: a veces está llena y refleja la luz divina, como Venus. Otras es oscura y se repliega hacia adentro para conectar con su poder y sabiduría, como Lilith.

Conclusión: el regreso al trono interior

Hoy te invito a preguntarte, con honestidad y profundo amor hacia ti misma:

  • ¿A cuál de estas tres fuerzas ha rechazado?
  • ¿Cuál te incomoda más?
  • ¿Dónde estás intentando ser Venus sin haber atravesado la Luna y a Lilith?

La soberanía no es algo que alguien te concede. Es algo que recuerdas.

Y el trono no está fuera. Está en tu cuerpo, en tu útero, en tu corazón, en tu verdad. Necesitamos encarnar plenamente la tríada del Sagrado Femenino: Venus, la Luna y Lilith. 

Que esta transmisión sea una llave.
Un recuerdo.
Un regreso.

Gracias por llegar hasta aquí, hermana.
Gracias por caminar conmigo el sendero de la Rosa.

Luna nueva en Capricornio: somos creadoras de realidades

El próximo 18 de enero se perfecciona la Luna nueva en Capricornio. Es la primera Luna nueva del 2026 y e, además, la Luna que inicia la temporada de eclipses. 

Si estuviste en la masterclass “Los 5 códigos de manifestación del Linaje de la Rosa”, sabrás que una Luna nueva es un momento de siembra. El Sol y la Luna, representantes arquetípicos de la energía masculina y femenina, se unen en la bóveda celeste, hacen el amor y fecundad una parcela de esta bóveda con su energía.

Nosotras, como ellos, activamos nuestro útero energético, nos hacemos el amor y nos preñamos de aquellas intenciones que deseamos ver manifestadas en esa área de nuestra vida que rige la energía en la que se perfecciona la lunación. 

La energía arquetípica de Capricornio

Capricornio es la escuela arquetípica de las leyes orgánicas de la manifestación, las estructuras sagradas, el tiempo orgánico, el liderazgo consciente, el trabajo, la disciplina, la consecución de metas y la sabiduría ancestral. Capricornio es una energía que ha estado en un proceso de purificación en los últimos años y ahora la estamos redefiniendo, re-posicionando… Así que toda esta energía está presente en este momento en el que se perfecciona esta Luna nueva.

Esta Luna nueva abre un ciclo de manifestación de seis meses que va desde el 18 de enero hasta el 29 de junio, cuando se perfeccione la Luna llena en Capricornio. 

Además, es una Luna nueva que se da en el grado 28 de Capricornio, los últimos grados del signo: es decir, traen una energía de madurez.

Venimos de unas semanas, especialmente desde el Solicito en Capricornio, donde nos hemos podido sentir un poco perdidas: lo que antes nos funciona ya no nos funciona, pero tampoco sabíamos muy bien qué camino seguir. Ahora tenemos una mayor claridad sobre qué queremos iniciar y qué podemos sostener. 

Las alineaciones de esta Luna nueva

Las alineaciones, es decir, las conversaciones que la Luna y el Sol mantienen en este momento, son bellísimas y nos asisten para alinearnos con lo que deseamos crear, sabiendo que lo podemos sostener en el tiempo. 

Venimos de una Luna llena en Cáncer y de un Venus Star Point en Capricornio. El mismo stellium, acumulación de planetas que vimos entonces, aún está vigente en la bóveda celeste. Tenemos a:

  • Marte y a Mercurio en el grado 26.
  • La Luna y el Sol en el grado 28.
  • Venus, que ya está en el grado 1 de Acuario, pero que todavía forma parte de este stellium y que, además, trae a esta acumulación de planetas la energía de Plutón, con el que va a hacer conjunción un día después (el 19 de enero).

De modo que, aunque Venus y Plutón están en Acuario, están en los primeros grados y su energía forma parte de esta Luna nueva en Capricornio. 

Además, este batallón de planetas en Capricornio está perfeccionando lo que se llama un trino de talentos. 

  • Están en trino a Urano Rx en los últimos grados de Tauro.
  • Y en sextil a Saturno y Neptuno en los últimos grados de Piscis. 

Vamos a ver lo que significa todo esto. 

En general, una Luna nueva en Capricornio es un buen momento para:

  • definir metas claras y realistas.
  • Planificar estrategias estructuradas.
  • Fortalecer tu compromiso con lo que realmente deseas crear desde el corazón, desde el deseo del alma y no desde el deseo del ego. 
  • Y establecer límites saludables y rutinas solidas, que sean sustentables en el tiempo, que te conecten con una disciplina que nace desde el amor propio y la autoridad interna. 

Es una lunación que refuerza lo práctico pero también lo creativo: o cómo puedo hacer práctico lo creativo, cómo puedo darle forma y estructura a mi creatividad y a mis talentos, de modo que pueda hacerlos sostenibles en el tiempo y no me queme en el proceso.

Es una lunacion que nos hace pensar en el futuro y en cómo podemos hacernos la vida más fácil. Cómo podemos simplificar, optimizar, apoyarnos en aplicaciones o personas que nos ayuden a construir desde la coherencia y no desde la presión.  

Porque esta lunación nos pide parar la auto-exigencia excesiva, bajar la rigidez emocional, dejar de creer que descansar es perder el tiempo. Y fomenta la creencia de que podemos construir, crear, sin rompernos.

Nos invita a preguntarnos: ¿qué es el éxito para mi ahora? Tiene que ver con el número de seguidores que tengo, con la cantidad de dinero que hay en mi cuenta bancaria, con el puesto de trabajo que tengo… o tiene que ver con alcanzar metas que nada tienen que ver con el mundo laboral…

En el trabajo, ¿dedicarle mil horas al día me hace más productiva o solo me quema y me hace más infeliz?

¿Qué es disciplina para mi ahora? Si es una rutina que nace del deber ser y que me ha estado ahogando … o es una rutina que nace del amor propio y mi valor (recuerda que venimos de un Venus Star Point en Capricornio).

Hay en esta lunación una oportunidad, una salida creativa a lo que antes era un problema para hacernos la vida mucho más fácil. 

Esta energía apoya a todas las personas que dicen: quiero hacerlo diferente. Todo lo que cree a partir de ahora quiero hacerlo desde mi corazón y no desde la presión externa de llegar a unos estándares que no me representan, y en los que ya no me reconozco. 

Hay aquí como un cambio en el estado de conciencia con la que observo el mundo, la realidad que me rodea. Y este estado de conciencia no se crea en seis meses ni en un año (recuerda que somos los ancestros de la nueva tierra). 

Aquí hay como un despertar de conciencia que nos lleva a darnos cuenta de que: 

  • el trabajo no es la única meta en la vida, que deseamos tiempo de calidad para otras cosas. 
  • El éxito no se define por la cantidad de dinero que tengo o el status social al que he llegado. Para algunos el éxito este año puede ser soltar un puesto de trabajo que demanda mucho, dejar un proyecto creativo o crear una familia…

Me doy cuenta de que la antigua idea de éxito ya no me representa y me resulta mucho más atractiva la idea de crear colaboraciones, vivir en tribu, tener personas que me sostengan, y apoyarnos los unos a los otros.

Desde esta energía, esta lunación se presenta como un reinicio de metas, un compromiso contigo misma y con tu valor para que estas metas se sostengan en el tiempo. Este reinicio de metas también supone una toma de decisiones que van a definir el rumbo que tome tu 2026. 

En los días previos a esta lunación podemos sentirnos muy hacia adentro, tomando conciencia de lo que quieres, de lo que sientes. Pero también con una mayor claridad y una mayor honestidad sobre lo que deseas a partir de ahora…. Y venimos de una temporada en la que no sabíamos hacia donde ir, ni con quién ni cómo… Ahora empezamos a ver la luz sobre hacia dónde quiero dirigir mi energía y qué es lo que realmente deseo manifestar, conectada con la certeza de mi corazón. 

Es un momento para alinearnos con lo que deseamos sabiendo que lo podemos sostener. También es un momento para escuchar nuestra voz interna, la voz de nuestra intuición y nuestro corazón, que nos dice dónde sí y dónde no, y queé es lo que debemos priorizar.

Durante esta Luna nueva en Capricornio, hazte estas preguntas de pode:

  • ¿Qué estoy construyendo que realmente me representa?
  • ¿Qué estructura necesito para sostener mi visión?
  • ¿Desde dónde me toca asumir autoridad sin pedir permiso?  

Esta lunación nos pide hacernos responsables de nuestra energía, nuestro tiempo y nuestro valor. Y nos pide también priorizar la calidad por encima de la cantidad, llevando a nuestra vida el lema de “menos es más”. 

Crear el mapa de manifestación de este 2026

Una Luna nueva en Capricornio es la mejor luna para crear un mapa de todo lo que deseas manifestar en el año nuevo que se inicia y para crear la estructura desde donde vas a ir gestando todas tus intenciones, alineadas con el propósito de tu alma y el sentir de tu corazón.

En la Kabbalah se dice que para manifestar algo que dure:

  • tiene que ser parte de tu alma
  • Tiene que conectar con algo más grande que ti misma. Es decir: tiene que estar al servicio. 

La vasija no sólo desea recibir para sí misma, sino que desea recibir para compartir. 

Y esto es lo que vamos a hacer juntas en el círculo online de apertura de El Grial: un mapa de manifestación para tu 2026 que esté alineado con los deseos del alma (y no con los deseos del ego), para permitirte crear la estructura que sostenga tus creaciones y tu compromiso con tus creaciones a lo largo del tiempo. 

Y después durante 8 semanas trabajaremos en todo aquello que tu ego, tu personaje, ha creado que te impide conectar con tu poder de creación: un sistema de creencias basado en la escasez, tus heridas emocionales y transgeneracionales, tu desconexión con el cuerpo y el placer… para después enseñarte la tecnología ancestral de creación custodiando por las sacerdotisas del Linaje de Rosa. 

Nos vemos dentro, hermana.