Las diosas primigenias y el secreto de la creación de la realidad

Escuela Rosa Mystica_Las diosas primigenias y el secreto de la creacion de la realidad

Introducción: el llamado al origen

Hoy quiero invitarte a un viaje.
Un viaje que no es mental.
Un viaje que no empieza en la acción, ni en el deseo, ni siquiera en la intención.

Un viaje que comienza antes de todo eso.

Quiero hablarte hoy de las diosas primigenias.
De aquellas diosas que existían antes del mundo, antes del orden, antes de la forma.
Diosas que no vinieron a “crear cosas”, sino a sostener el campo donde todo puede ser creado.

Porque los mitos ancestrales no son cuentos simbólicos sin más.
Son mapas de consciencia.
Lenguajes codificados que transmiten enseñanzas sobre la realidad, la psique y el proceso creativo.

Y cuando los observamos con profundidad…
descubrimos algo revelador:

Las culturas antiguas sabían cómo se crea la realidad.
Y lo explicaron a través de los mitos y las historias de determinadas diosas.

Este episodio es una puerta.
Una antesala a las enseñanzas que transmito en el programa online El Grial: tecnología ancestral para crear la vida que deseas.

El mito como tecnología

Antes de entrar en cada diosa, quiero que sostengas esta idea:

El mito no es una fantasía. Es una tecnología de transmisión de consciencia.

En un tiempo donde no existía el lenguaje científico ni la psicología moderna, el mito era la forma más precisa de explicar cómo funciona la realidad.

Por eso, en prácticamente todas las culturas antiguas, el origen del mundo no comienza con un dios masculino creador,
sino con una diosa primigenia.

Una fuerza femenina.
Oscura.
Acuática.
Infinita.

No una madre dulce… sino una diosa oscura que sostiene la matriz de la creación, el tejido de las infinitas posibilidades.

Nyx: la noche que todo lo gesta

Comenzamos en la Antigua Grecia, con la diosa Nyx.

Nyx no es una diosa secundaria. Hija de Caos (o el vacío) es anterior incluso a Zeus, dios supremo del panteón griego.
Tan poderosa que los propios dioses le temen.

Nyx es la Noche Primordial.
El lugar donde todo duerme… y todo se está gestando.

De Nyx nacen fuerzas fundamentales, las fuerzas de la creación. Entre ellas, el amor, la muerte… y la luz.
Esto es clave.

Nyx nos enseña que el primer paso de cualquier creación real está precedido del caos y no se trata de hacer, decidir o actuar.

Se trata de entrar en la noche.

En la oscuridad interior.
En el no saber.
En el vacío fértil.

Hoy vivimos aterradas del silencio, de la pausa, de la incertidumbre.
Pero sin noche… no hay gestación.

Crear realidad requiere la capacidad de no apresurarse y entrar en la noche primordial. En ese espacio matriz donde todo existe como potencial para poder discernir aquello que deseas crear y… danzar con el caos creativo que esta conexión trae. 

Tiamat: el caos como potencia

Viajamos ahora a Babilonia, al mito de Tiamat.

Tiamat es el océano primigenio. El caos original. La madre de todos los dioses. 

Nos cuenta el mito que, de su cuerpo desmembrado por Marduk, nace el mundo. Hay algo incómodo en este mito:
Tiamat debe ser destruida para que el orden exista. Pero, en realidad, Tiamat no muere, permanece viva en cada una de sus creaciones. 

Y aquí está la enseñanza profunda: la creación nace de sí misma. Siempre implica la muerte de una forma previa.

Del útero de la Madre, nace una hija. Del útero de esa hija, nace otra hija

De la semilla de una flor, nace otra flor. De las semillas de esa flor, nace otra flor

De las semillas de un árbol, nace otro árbol. Y de ese árbol, nace otro más

Las nuevas realidades nacen a partir de la realidad anterior. Tu yo de hoy dará a luz a tu yo del futuro. 

Tiamat representa esos momentos de la vida donde todo se desordena:
una crisis, un duelo, una ruptura, una noche oscura del alma que te impulsa al cambio y a la transformacion.

Desde la mente, podemos vivirlo como un fracaso, incertidumbre.
Desde el mito, es fase creativa.

No se puede crear una nueva realidad sin permitir que la antigua, de algún modo, colapse.

El caos no es un error del proceso. Es el proceso mismo.

Eurínomo: la diosa que danza con la energía sexual

Volvemos de nuevo a la Antigua Grecia, para ir al encuentro de Eurinomo

Nos cuenta el mito que Eurinomo, la Diosa de Todas las cosas, surgió desnuda del Caos, pero no encontró nada sólido en qué apoyar los pies, y en consecuencia separó el mar del firmamento y danzó solitaria sobre sus olas. Danzó hacia el sur, y el viento que se puso en movimiento le pareció algo con que se podía comenzar una obra de creación.

Se dio la vuelta y se apoderó entonces de viento del norte, lo frotó entre sus manos y de ahí surgió la gran serpiente Ofión. Eurinomo bailó para calentarse, cada vez más agitadamente, hasta que Ofión se sintió lujurioso, se enroscó alrededor de los miembros divinos y se ayuntó con la Diosa

La danza de Eurinomo y Ofión nos revelan que la energía sexual, que nace del caos, es la energía más poderosa que existe. Es capaz de destruir todo lo conocido y crear un nuevo mundo inimaginable. Es la energía que da vida a todo el universo y es la energía que está detrás de todo lo visible.

Nun: el océano del potencial

Viajamos ahora al antiguo Egipto para encontrarnos con la diosa Nun.

Nun no tiene forma. No tiene rostro. Ni siquiera tiene un relato épico. Nun simboliza las aguas infinitas del no-tiempo. Es el estado donde nada está definido… y todo es posible.

De Nun emerge el primer montículo de tierra.
La primera forma.
La primera manifestación.

Este mito nos revela algo esencial:

La realidad no se crea desde la forma.
La forma emerge cuando te atreves a entrar en tu zona mágica: el espacio donde cualquier cosa puede ser creada.

Vivimos obsesionadas con el “cómo”.
Pero Nun nos recuerda que antes del cómo…
hay un estado de consciencia. Ese estado de conciencia que te permite conectar con tu grandeza. 

Nammu: la madre de todos los dioses

Viajamos ahora a Sumeria, al encuentro de la diosa Nammu, la Madre Primordial.

Nammu da a luz incluso a los dioses creadores.
Es decir: la consciencia creadora precede a la creación.

Este mito rompe una idea muy arraigada:
que primero pensamos y luego creamos.

No.

Primero somos un estado, una frecuencia. La frecuencia de aquello que deseo crear.
Luego, la creación ocurre.

Nammu es agua, es útero, es profundidad.

Aquí el cuerpo entra en escena como tecnología sagrada.
El útero como portal creativo.
El cuerpo como laboratorio alquímico.

La realidad que deseamos crear no se manifiesta desde la mente humana que repite afirmaciones y decretos, o visualiza lo que deseas. Se manifiesta desde una inteligencia más antigua que une conciencia, corazón y útero.

Sophia: la conciencia que despierta

Y llegamos a Sophia, la Sabiduría.

Sophia no solo crea.
Sophia es una diosa que se se reconoce creando.

Ella desciende a la materia para recordar quién es.
Y en ese recuerdo, despierta la chispa divina en la humanidad.

Este es el punto más elevado del proceso creativo:

Crear sabiendo que eres creadora. Que tu esencia está en todo lo que creas y, a la vez, eres la observadora de tu propia creación. 

El 1% que determina la realidad que se revela.  El amor o el miedo. Y eso determina el resultado final de esta formula de creación. El poder de tu intención. 

El Grial: la tecnología ancestral

Y ahora, unimos todos los hilos.

Las diosas primigenias no son figuras aisladas.
Son fases de un mismo proceso:

  • Nyx: el vacío y la noche
  • Tiamat: el caos y la descomposición
  • Eurínomo: la energía sexual de creación
  • Nun: el campo del potencial
  • Nammu: la gestación consciente
  • Sophia: el poder de la inteción

Eso es El Grial.

El Grial no es un objeto. Es un estado de consciencia capaz de sostener todas esas fases sin huir.

En El Grial aprendemos a: no forzar, no controlar, no crear desde la carencia. Sino desde la memoria profunda del cuerpo y del alma. Uniendo conciencia, corazón y útero.

Cierre: recordar lo que ya sabemos

Quiero cerrar este episodio con una verdad simple y poderosa:

No hemos olvidado cómo crear.
Solo hemos olvidado escuchar a las diosas.

Ellas siguen ahí. En la noche. En el caos. En la fuerza erotica.
En el silencio. En tu cuerpo.

Crear la vida que deseas no es aprender algo nuevo. Es recordar el camino original.

El Grial comienza el próximo 18 de enero, con un circulo ritual en directo. Después, 8 semanas de trabajo profundo para recordar que eres la arquitecta de tu propia realidad.