La Luna nueva y nuestro poder de creación

Toda luna nueva supone un momento de creación. Los amantes cósmicos, la Luna y el Sol, se unen en un signo para hacer el amor y nosotras sintonizamos con la energía que hay disponible en la bóveda celeste, encendemos la wifi de nuestros úteros energéticos y nos preñamos de aquello que queremos ver manifestado en los próximos seis meses. 

La energía disponible nos la ofrece el signo en el que se está dando la lunación. En este caso, Cáncer es el signo del zodiaco que tiene que ver con el hogar, la familia y la madre. Nos enseña a atender nuestras necesidades básicas y cómo nutrirnos a un nivel físico, emocional, energético y espiritual.

La Luna en el signo de Cáncer

También nos invita a conectar con nuestra niña interior y cuáles son las necesidades emocionales que tiene para sentirse segura. En realidad, Cáncer nos enseña a maternal a esa niña interior. Conectar con mi madre interna y darle a esa niña aquella que necesita para sentirse bien. 

Nos enseña el arte de maternarnos a nosotras mismas y a entender cuándo nos estamos moviendo desde la herida de la niña interior para poder abrazar esa herida. Realmente, el foco no está en la niña sino en la madre, y en cómo ser la mejor madre que necesita mi niña interior para desplegar todas sus potencialidades. Y, a veces, esta niña interior necesita una madre interna severa que limite sus rabietas y la saque de situaciones donde se está enfangando.  

En Cáncer, la Luna está en residencia y todas sus cualidades están en exaltación. Desde la visión de las enseñanzas del Divino Femenino nos conecta con el arquetipo de la Gran Madre, la Mujer creadora. Esa mujer que es capaz de preñarse de sus propias creaciones, nutrirlas a todos los niveles y parirlas al mundo.

Nos conecta con nuestro poder de manifestar la vida que deseamos. Y para eso necesitamos entender cómo funciona nuestra energía sexual creativa y habitar nuestro cuerpo como ese gran templo a través del que se manifiesta la vida y nuestro útero como ese hogar donde se gesta la vida y todas nuestras creaciones. 

Lilith, protagonista de la Luna nueva en Cáncer

Esta luna nueva en Cáncer se da en conjunción a Lilith. Lilith es el rostro oscuro de esta Madre creadora y nos conecta con nuestra sexualidad, con esa energía que nace en nuestro útero y nos regala esa capacidad de creación y manifestación. 

El problema es que nos hemos desconectado de ella. Un día Lilith se fue del Paraíso porque no quería ser domesticada y era la única manera de seguir siendo libre. Y, desde entonces, andamos un poco perdidas porque nos falta una mitad, esa mitad con la que realmente nos sentimos poderosas, dueñas de nuestro destino y de nuestra vida. 

Lilith simboliza la herida de lo femenino por exceso de domesticación y la feminidad salvaje que reclama su lugar. 

Cuando la integramos en nosotras, nos regala un caudal de creatividad: una creatividad que debemos entender como todo el poder de nuestra sexualidad puesto al servicio de la vida.

Cuando no está integrada, toda esta energía se manifiesta en rabia, ira y frustración. 

La herida de la mujer creadora

Esta lunación en Cáncer nos está mostrando esa herida: la herida del arquetipo de la Gran Madre, esa mujer creadora a la que le falta su otra mitad para realmente entender cómo funcionan las leyes orgánicas de la creación. 

Y esta herida se puede estar manifestando de diferentes maneras:

  • No saber habitar mi cuerpo ni entender el modo que tiene de comunicarse conmigo
  • Mi incapacidad de poner sanos limites y dar de más en una relación de cualquier tipo.
  • No saber cómo nutrirme a mi misma a nivel físico, emocional, energético y espiritual antes de nutrir a otros personas. 
  • La desconexión con mi capacidad de crear la vida que deseo
  • Estar enganchada a relaciones tóxicas que me hacen pequeñita 
  • El moverme por el mundo desde las heridas de mi niña interior

Estas heridas se pueden estar mostrando con intensidad emocional porque lo que buscan es que las transformemos.

Durante todo este año 2022 hemos estado tomando conciencia de viejas estructuras, modos de ser o de pensar, con las que ya no nos identificamos porque estamos construyendo una nueva versión de nosotras mismas. Esta luna es una vuelta de tuerca y viene con tensión entre esa nueva versión de nosotras mismas, que reclama su lugar y que te dice «vamos pa´lante con todo», y la versión antigua que te dice «pero es que aquí entre todos los cachivaches antiguos conocidos estoy muy a gusto». 

Necesitamos dirigir esta tensión para transformarnos desde dentro. Y para eso necesitamos ir al hogar interno, al cuerpo, enraizarnos bien fuerte en la tierra y conectar con nuestra guía interior para que nos muestre con claridad esas heridas y patrones… y poder transformarlas. 

En La Espiral, la membresía de la escuela, tienes dos recursos que hemos estado trabajando esta semana: una sesión de Danza Küyen, que te permite bajar al cuerpo y hacer alquimia emocional con la intensidad que puedes estar sintiendo, y el círculo ritual de Luna nueva donde conectamos con esa guía interior y sembramos las intenciones de este nuevo ciclo de manifestación que nos regala esta Luna nueva en Cáncer.

Feliz lunación. 

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