Venus, la Luna y Lilith: la tríada del Sagrado Femenino

Escuela Rosa Mystica_Venus, la Luna y Lilith. La triada del sagrado femenino

Venus, la Luna y Lilith: el llamado de la tríada femenina

Hoy quiero invitarte a entrar en un templo antiguo.
Un templo que no está hecho de piedra, sino de memoria, de sangre, de deseo y de alma.

En este espacio sagrado viven tres fuerzas primordiales del Femenino:
Venus, la Luna y Lilith.

No son arquetipos separados.
No son energías que puedas elegir o descartar.
Son tres llaves de un mismo misterio. Son la tríada del Sagrado Femenino.

Cuando una de ellas es negada, reprimida o excluida, la mujer soberana no puede revelarse.
La Emperatriz no se sienta en su trono.
La Reina interior permanece fragmentada.

Este podcast es una invitación a recordar,
a integrar, y a regresar a tu trinidad femenina.

Venus: La luz del Sagrado Femenino

Comenzamos con Venus, la luz del sagrado femenino.
La expresión visible de lo divino encarnado en el cuerpo de una mujer.

Venus no es superficialidad, ni seducción vacía.
Venus es presencia, amor irradiado desde el corazón. Es deseo, gozo y placer divino encarnado en un cuerpo que se sabe plenamente humano. 

Nos habla de merecimiento y del valor que nos damos a nosotras mismas.
Encarnamos a Venus en el momento en el que una mujer sabe quién es y no necesita justificarse.

Pero hay algo que muchas veces olvidamos:
Venus no nace en la luz.

Venus desciende.
Desciende a los mundos internos, al inframundo del alma,
a los espacios donde hemos perdido poder, deseo, dignidad o voz.

El viaje de Venus es un viaje iniciático:
en cada puerta se desprende de una capa, de una identidad, de una máscara.

Y aquí es donde aparece la Luna…
porque ninguna Venus puede descender sin la Luna.

La Luna: La memoria, la emoción y la niña interior

La Luna es la guardiana de la memoria ancestral.

Cuando las enseñanzas del ciclo de Venus estaban ocultas y eran custodiadas en la clandestinidad por las sacerdotisas de la rosa, fue la Luna la que mantuvo el vínculo de las mujeres con lo sagrado femenino. 

Ahora que estas enseñanzas están de moda, no te dejes llevar por mensajes erróneos que dicen que la Luna eclipsó a Venus o que la Luna no representa lo femenino… porque sí lo representa. Representa uno de tres aspectos del divino femenino que debemos integrar. Probablemente, el primero de ellos.

La Luna es la guardiana de nuestro mundo emocional y rige nuestros aguas internas, nuestros ciclos. Nos habla de nuestras necesidades afectivas y de cómo nos sentimos amadas. Si no conocemos cuál es nuestro lenguaje del amor, difícilmente Venus va a poder encarnarlo…

La Luna representa también a nuestra niña interior. Nuestros dones y nuestros talentos, esos que Venus utiliza para desplegar su magnetismo; pero la Luna también nuestras heridas y nuestros traumas. 

Nos habla de lo que fue sentido y no expresado,
de lo que fue vivido y no integrado.

La Luna abre las puertas del descenso de Venus porque sin sentir, no hay iniciación.
Sin atravesar la emoción, no hay soberanía.
Sin mirar la herida, no hay trono.

Muchas mujeres quieren encarnar a Venus —la mujer luminosa, creativa, amorosa, sensual, magnética — pero rechazan a la Luna: sus cambios de humor, su sensibilidad, su necesidad de recogimiento.

Y entonces Venus queda incompleta.
Brilla, sí… pero no reina.

Venus es la maduración de la Luna. Por eso es la Luna la que abre las puertas de la iniciación, tanto en el descenso, cuando hacemos un trabajo de sombra, como en el ascenso, cuando revelamos nuestra luz. 

Y en cada una de estas puertas lunares…
nos espera Lilith.

Lilith: la sombra, la mujer salvaje, la guardiana del umbral

Lilith es la guardiana del umbral. No viene a destruirte. Viene a desnudarte.

Lilith es la fuerza que dice: “Si quieres avanzar, no puedes seguir mintiéndote”.

Es la mujer salvaje. La que no se adapta. La que no se disculpa por sentir rabia, deseo, tristeza o placer. Es el Femenino salvaje, indómito, libre… Es la voz no escucha de nuestras ancestral y el espacio donde se oculta todo nuestro potencial de creación.

Lilith custodia las puertas de la iniciación de Venus que abre la Luna.
Y su trabajo es claro: no puedes sanar tu mundo emocional sin atravesar la sombra. No puedes revelar la luz sin antes atravesar la oscuridad.

Lilith te pide que mires: dónde te abandonaste, dónde callaste, dónde te domesticaron, dónde te avergonzaron por ser intensa, sexual, emocional o libre.

Sin Lilith, la Luna se vuelve victimismo.
Y sin Venus, Lilith se vuelve rabia sin dirección.

Lilith no quiere que te quedes en la herida. Quiere que recuperes tu poder.

Entonces, Lilith se respeta como la gran iniciadora. La que nos permite integrar a la Luna para desplegar todo el potencial de Venus.

La integración: el nacimiento de la Emperatriz

Cuando Venus, la Luna y Lilith se integran,
algo profundo sucede:

✨ La emoción deja de gobernarte y se convierte en sabiduría.
✨ La sombra deja de sabotearte y se vuelve fuerza vital.
✨ La luz deja de ser aspiración y se encarna plenamente en el cuerpo.

Entonces aparece ella…
la Emperatriz.
La Reina soberana del Cielo, la Tierra y el Inframundo.
La mujer que crea realidad porque habita su centro.

No es perfecta.
No es siempre dulce.
No es siempre luminosa.

Es íntegra. Es radicalmente honesta. Y conoce su poder. 

Y esa es la verdadera iniciación del Sagrado Femenino:
no elegir entre luz o la oscuridad, sino hacerlas danzar juntas en el cuerpo. Y eso es precisamente lo que nos enseña a Luna en su ciclar: a veces está llena y refleja la luz divina, como Venus. Otras es oscura y se repliega hacia adentro para conectar con su poder y sabiduría, como Lilith.

Conclusión: el regreso al trono interior

Hoy te invito a preguntarte, con honestidad y profundo amor hacia ti misma:

  • ¿A cuál de estas tres fuerzas ha rechazado?
  • ¿Cuál te incomoda más?
  • ¿Dónde estás intentando ser Venus sin haber atravesado la Luna y a Lilith?

La soberanía no es algo que alguien te concede. Es algo que recuerdas.

Y el trono no está fuera. Está en tu cuerpo, en tu útero, en tu corazón, en tu verdad. Necesitamos encarnar plenamente la tríada del Sagrado Femenino: Venus, la Luna y Lilith. 

Que esta transmisión sea una llave.
Un recuerdo.
Un regreso.

Gracias por llegar hasta aquí, hermana.
Gracias por caminar conmigo el sendero de la Rosa.

Luna nueva en Capricornio: somos creadoras de realidades

El próximo 18 de enero se perfecciona la Luna nueva en Capricornio. Es la primera Luna nueva del 2026 y e, además, la Luna que inicia la temporada de eclipses. 

Si estuviste en la masterclass “Los 5 códigos de manifestación del Linaje de la Rosa”, sabrás que una Luna nueva es un momento de siembra. El Sol y la Luna, representantes arquetípicos de la energía masculina y femenina, se unen en la bóveda celeste, hacen el amor y fecundad una parcela de esta bóveda con su energía.

Nosotras, como ellos, activamos nuestro útero energético, nos hacemos el amor y nos preñamos de aquellas intenciones que deseamos ver manifestadas en esa área de nuestra vida que rige la energía en la que se perfecciona la lunación. 

La energía arquetípica de Capricornio

Capricornio es la escuela arquetípica de las leyes orgánicas de la manifestación, las estructuras sagradas, el tiempo orgánico, el liderazgo consciente, el trabajo, la disciplina, la consecución de metas y la sabiduría ancestral. Capricornio es una energía que ha estado en un proceso de purificación en los últimos años y ahora la estamos redefiniendo, re-posicionando… Así que toda esta energía está presente en este momento en el que se perfecciona esta Luna nueva.

Esta Luna nueva abre un ciclo de manifestación de seis meses que va desde el 18 de enero hasta el 29 de junio, cuando se perfeccione la Luna llena en Capricornio. 

Además, es una Luna nueva que se da en el grado 28 de Capricornio, los últimos grados del signo: es decir, traen una energía de madurez.

Venimos de unas semanas, especialmente desde el Solicito en Capricornio, donde nos hemos podido sentir un poco perdidas: lo que antes nos funciona ya no nos funciona, pero tampoco sabíamos muy bien qué camino seguir. Ahora tenemos una mayor claridad sobre qué queremos iniciar y qué podemos sostener. 

Las alineaciones de esta Luna nueva

Las alineaciones, es decir, las conversaciones que la Luna y el Sol mantienen en este momento, son bellísimas y nos asisten para alinearnos con lo que deseamos crear, sabiendo que lo podemos sostener en el tiempo. 

Venimos de una Luna llena en Cáncer y de un Venus Star Point en Capricornio. El mismo stellium, acumulación de planetas que vimos entonces, aún está vigente en la bóveda celeste. Tenemos a:

  • Marte y a Mercurio en el grado 26.
  • La Luna y el Sol en el grado 28.
  • Venus, que ya está en el grado 1 de Acuario, pero que todavía forma parte de este stellium y que, además, trae a esta acumulación de planetas la energía de Plutón, con el que va a hacer conjunción un día después (el 19 de enero).

De modo que, aunque Venus y Plutón están en Acuario, están en los primeros grados y su energía forma parte de esta Luna nueva en Capricornio. 

Además, este batallón de planetas en Capricornio está perfeccionando lo que se llama un trino de talentos. 

  • Están en trino a Urano Rx en los últimos grados de Tauro.
  • Y en sextil a Saturno y Neptuno en los últimos grados de Piscis. 

Vamos a ver lo que significa todo esto. 

En general, una Luna nueva en Capricornio es un buen momento para:

  • definir metas claras y realistas.
  • Planificar estrategias estructuradas.
  • Fortalecer tu compromiso con lo que realmente deseas crear desde el corazón, desde el deseo del alma y no desde el deseo del ego. 
  • Y establecer límites saludables y rutinas solidas, que sean sustentables en el tiempo, que te conecten con una disciplina que nace desde el amor propio y la autoridad interna. 

Es una lunación que refuerza lo práctico pero también lo creativo: o cómo puedo hacer práctico lo creativo, cómo puedo darle forma y estructura a mi creatividad y a mis talentos, de modo que pueda hacerlos sostenibles en el tiempo y no me queme en el proceso.

Es una lunacion que nos hace pensar en el futuro y en cómo podemos hacernos la vida más fácil. Cómo podemos simplificar, optimizar, apoyarnos en aplicaciones o personas que nos ayuden a construir desde la coherencia y no desde la presión.  

Porque esta lunación nos pide parar la auto-exigencia excesiva, bajar la rigidez emocional, dejar de creer que descansar es perder el tiempo. Y fomenta la creencia de que podemos construir, crear, sin rompernos.

Nos invita a preguntarnos: ¿qué es el éxito para mi ahora? Tiene que ver con el número de seguidores que tengo, con la cantidad de dinero que hay en mi cuenta bancaria, con el puesto de trabajo que tengo… o tiene que ver con alcanzar metas que nada tienen que ver con el mundo laboral…

En el trabajo, ¿dedicarle mil horas al día me hace más productiva o solo me quema y me hace más infeliz?

¿Qué es disciplina para mi ahora? Si es una rutina que nace del deber ser y que me ha estado ahogando … o es una rutina que nace del amor propio y mi valor (recuerda que venimos de un Venus Star Point en Capricornio).

Hay en esta lunación una oportunidad, una salida creativa a lo que antes era un problema para hacernos la vida mucho más fácil. 

Esta energía apoya a todas las personas que dicen: quiero hacerlo diferente. Todo lo que cree a partir de ahora quiero hacerlo desde mi corazón y no desde la presión externa de llegar a unos estándares que no me representan, y en los que ya no me reconozco. 

Hay aquí como un cambio en el estado de conciencia con la que observo el mundo, la realidad que me rodea. Y este estado de conciencia no se crea en seis meses ni en un año (recuerda que somos los ancestros de la nueva tierra). 

Aquí hay como un despertar de conciencia que nos lleva a darnos cuenta de que: 

  • el trabajo no es la única meta en la vida, que deseamos tiempo de calidad para otras cosas. 
  • El éxito no se define por la cantidad de dinero que tengo o el status social al que he llegado. Para algunos el éxito este año puede ser soltar un puesto de trabajo que demanda mucho, dejar un proyecto creativo o crear una familia…

Me doy cuenta de que la antigua idea de éxito ya no me representa y me resulta mucho más atractiva la idea de crear colaboraciones, vivir en tribu, tener personas que me sostengan, y apoyarnos los unos a los otros.

Desde esta energía, esta lunación se presenta como un reinicio de metas, un compromiso contigo misma y con tu valor para que estas metas se sostengan en el tiempo. Este reinicio de metas también supone una toma de decisiones que van a definir el rumbo que tome tu 2026. 

En los días previos a esta lunación podemos sentirnos muy hacia adentro, tomando conciencia de lo que quieres, de lo que sientes. Pero también con una mayor claridad y una mayor honestidad sobre lo que deseas a partir de ahora…. Y venimos de una temporada en la que no sabíamos hacia donde ir, ni con quién ni cómo… Ahora empezamos a ver la luz sobre hacia dónde quiero dirigir mi energía y qué es lo que realmente deseo manifestar, conectada con la certeza de mi corazón. 

Es un momento para alinearnos con lo que deseamos sabiendo que lo podemos sostener. También es un momento para escuchar nuestra voz interna, la voz de nuestra intuición y nuestro corazón, que nos dice dónde sí y dónde no, y queé es lo que debemos priorizar.

Durante esta Luna nueva en Capricornio, hazte estas preguntas de pode:

  • ¿Qué estoy construyendo que realmente me representa?
  • ¿Qué estructura necesito para sostener mi visión?
  • ¿Desde dónde me toca asumir autoridad sin pedir permiso?  

Esta lunación nos pide hacernos responsables de nuestra energía, nuestro tiempo y nuestro valor. Y nos pide también priorizar la calidad por encima de la cantidad, llevando a nuestra vida el lema de “menos es más”. 

Crear el mapa de manifestación de este 2026

Una Luna nueva en Capricornio es la mejor luna para crear un mapa de todo lo que deseas manifestar en el año nuevo que se inicia y para crear la estructura desde donde vas a ir gestando todas tus intenciones, alineadas con el propósito de tu alma y el sentir de tu corazón.

En la Kabbalah se dice que para manifestar algo que dure:

  • tiene que ser parte de tu alma
  • Tiene que conectar con algo más grande que ti misma. Es decir: tiene que estar al servicio. 

La vasija no sólo desea recibir para sí misma, sino que desea recibir para compartir. 

Y esto es lo que vamos a hacer juntas en el círculo online de apertura de El Grial: un mapa de manifestación para tu 2026 que esté alineado con los deseos del alma (y no con los deseos del ego), para permitirte crear la estructura que sostenga tus creaciones y tu compromiso con tus creaciones a lo largo del tiempo. 

Y después durante 8 semanas trabajaremos en todo aquello que tu ego, tu personaje, ha creado que te impide conectar con tu poder de creación: un sistema de creencias basado en la escasez, tus heridas emocionales y transgeneracionales, tu desconexión con el cuerpo y el placer… para después enseñarte la tecnología ancestral de creación custodiando por las sacerdotisas del Linaje de Rosa. 

Nos vemos dentro, hermana.

Las diosas primigenias y el secreto de la creación de la realidad

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Introducción: el llamado al origen

Hoy quiero invitarte a un viaje.
Un viaje que no es mental.
Un viaje que no empieza en la acción, ni en el deseo, ni siquiera en la intención.

Un viaje que comienza antes de todo eso.

Quiero hablarte hoy de las diosas primigenias.
De aquellas diosas que existían antes del mundo, antes del orden, antes de la forma.
Diosas que no vinieron a “crear cosas”, sino a sostener el campo donde todo puede ser creado.

Porque los mitos ancestrales no son cuentos simbólicos sin más.
Son mapas de consciencia.
Lenguajes codificados que transmiten enseñanzas sobre la realidad, la psique y el proceso creativo.

Y cuando los observamos con profundidad…
descubrimos algo revelador:

Las culturas antiguas sabían cómo se crea la realidad.
Y lo explicaron a través de los mitos y las historias de determinadas diosas.

Este episodio es una puerta.
Una antesala a las enseñanzas que transmito en el programa online El Grial: tecnología ancestral para crear la vida que deseas.

El mito como tecnología

Antes de entrar en cada diosa, quiero que sostengas esta idea:

El mito no es una fantasía. Es una tecnología de transmisión de consciencia.

En un tiempo donde no existía el lenguaje científico ni la psicología moderna, el mito era la forma más precisa de explicar cómo funciona la realidad.

Por eso, en prácticamente todas las culturas antiguas, el origen del mundo no comienza con un dios masculino creador,
sino con una diosa primigenia.

Una fuerza femenina.
Oscura.
Acuática.
Infinita.

No una madre dulce… sino una diosa oscura que sostiene la matriz de la creación, el tejido de las infinitas posibilidades.

Nyx: la noche que todo lo gesta

Comenzamos en la Antigua Grecia, con la diosa Nyx.

Nyx no es una diosa secundaria. Hija de Caos (o el vacío) es anterior incluso a Zeus, dios supremo del panteón griego.
Tan poderosa que los propios dioses le temen.

Nyx es la Noche Primordial.
El lugar donde todo duerme… y todo se está gestando.

De Nyx nacen fuerzas fundamentales, las fuerzas de la creación. Entre ellas, el amor, la muerte… y la luz.
Esto es clave.

Nyx nos enseña que el primer paso de cualquier creación real está precedido del caos y no se trata de hacer, decidir o actuar.

Se trata de entrar en la noche.

En la oscuridad interior.
En el no saber.
En el vacío fértil.

Hoy vivimos aterradas del silencio, de la pausa, de la incertidumbre.
Pero sin noche… no hay gestación.

Crear realidad requiere la capacidad de no apresurarse y entrar en la noche primordial. En ese espacio matriz donde todo existe como potencial para poder discernir aquello que deseas crear y… danzar con el caos creativo que esta conexión trae. 

Tiamat: el caos como potencia

Viajamos ahora a Babilonia, al mito de Tiamat.

Tiamat es el océano primigenio. El caos original. La madre de todos los dioses. 

Nos cuenta el mito que, de su cuerpo desmembrado por Marduk, nace el mundo. Hay algo incómodo en este mito:
Tiamat debe ser destruida para que el orden exista. Pero, en realidad, Tiamat no muere, permanece viva en cada una de sus creaciones. 

Y aquí está la enseñanza profunda: la creación nace de sí misma. Siempre implica la muerte de una forma previa.

Del útero de la Madre, nace una hija. Del útero de esa hija, nace otra hija

De la semilla de una flor, nace otra flor. De las semillas de esa flor, nace otra flor

De las semillas de un árbol, nace otro árbol. Y de ese árbol, nace otro más

Las nuevas realidades nacen a partir de la realidad anterior. Tu yo de hoy dará a luz a tu yo del futuro. 

Tiamat representa esos momentos de la vida donde todo se desordena:
una crisis, un duelo, una ruptura, una noche oscura del alma que te impulsa al cambio y a la transformacion.

Desde la mente, podemos vivirlo como un fracaso, incertidumbre.
Desde el mito, es fase creativa.

No se puede crear una nueva realidad sin permitir que la antigua, de algún modo, colapse.

El caos no es un error del proceso. Es el proceso mismo.

Eurínomo: la diosa que danza con la energía sexual

Volvemos de nuevo a la Antigua Grecia, para ir al encuentro de Eurinomo

Nos cuenta el mito que Eurinomo, la Diosa de Todas las cosas, surgió desnuda del Caos, pero no encontró nada sólido en qué apoyar los pies, y en consecuencia separó el mar del firmamento y danzó solitaria sobre sus olas. Danzó hacia el sur, y el viento que se puso en movimiento le pareció algo con que se podía comenzar una obra de creación.

Se dio la vuelta y se apoderó entonces de viento del norte, lo frotó entre sus manos y de ahí surgió la gran serpiente Ofión. Eurinomo bailó para calentarse, cada vez más agitadamente, hasta que Ofión se sintió lujurioso, se enroscó alrededor de los miembros divinos y se ayuntó con la Diosa

La danza de Eurinomo y Ofión nos revelan que la energía sexual, que nace del caos, es la energía más poderosa que existe. Es capaz de destruir todo lo conocido y crear un nuevo mundo inimaginable. Es la energía que da vida a todo el universo y es la energía que está detrás de todo lo visible.

Nun: el océano del potencial

Viajamos ahora al antiguo Egipto para encontrarnos con la diosa Nun.

Nun no tiene forma. No tiene rostro. Ni siquiera tiene un relato épico. Nun simboliza las aguas infinitas del no-tiempo. Es el estado donde nada está definido… y todo es posible.

De Nun emerge el primer montículo de tierra.
La primera forma.
La primera manifestación.

Este mito nos revela algo esencial:

La realidad no se crea desde la forma.
La forma emerge cuando te atreves a entrar en tu zona mágica: el espacio donde cualquier cosa puede ser creada.

Vivimos obsesionadas con el “cómo”.
Pero Nun nos recuerda que antes del cómo…
hay un estado de consciencia. Ese estado de conciencia que te permite conectar con tu grandeza. 

Nammu: la madre de todos los dioses

Viajamos ahora a Sumeria, al encuentro de la diosa Nammu, la Madre Primordial.

Nammu da a luz incluso a los dioses creadores.
Es decir: la consciencia creadora precede a la creación.

Este mito rompe una idea muy arraigada:
que primero pensamos y luego creamos.

No.

Primero somos un estado, una frecuencia. La frecuencia de aquello que deseo crear.
Luego, la creación ocurre.

Nammu es agua, es útero, es profundidad.

Aquí el cuerpo entra en escena como tecnología sagrada.
El útero como portal creativo.
El cuerpo como laboratorio alquímico.

La realidad que deseamos crear no se manifiesta desde la mente humana que repite afirmaciones y decretos, o visualiza lo que deseas. Se manifiesta desde una inteligencia más antigua que une conciencia, corazón y útero.

Sophia: la conciencia que despierta

Y llegamos a Sophia, la Sabiduría.

Sophia no solo crea.
Sophia es una diosa que se se reconoce creando.

Ella desciende a la materia para recordar quién es.
Y en ese recuerdo, despierta la chispa divina en la humanidad.

Este es el punto más elevado del proceso creativo:

Crear sabiendo que eres creadora. Que tu esencia está en todo lo que creas y, a la vez, eres la observadora de tu propia creación. 

El 1% que determina la realidad que se revela.  El amor o el miedo. Y eso determina el resultado final de esta formula de creación. El poder de tu intención. 

El Grial: la tecnología ancestral

Y ahora, unimos todos los hilos.

Las diosas primigenias no son figuras aisladas.
Son fases de un mismo proceso:

  • Nyx: el vacío y la noche
  • Tiamat: el caos y la descomposición
  • Eurínomo: la energía sexual de creación
  • Nun: el campo del potencial
  • Nammu: la gestación consciente
  • Sophia: el poder de la inteción

Eso es El Grial.

El Grial no es un objeto. Es un estado de consciencia capaz de sostener todas esas fases sin huir.

En El Grial aprendemos a: no forzar, no controlar, no crear desde la carencia. Sino desde la memoria profunda del cuerpo y del alma. Uniendo conciencia, corazón y útero.

Cierre: recordar lo que ya sabemos

Quiero cerrar este episodio con una verdad simple y poderosa:

No hemos olvidado cómo crear.
Solo hemos olvidado escuchar a las diosas.

Ellas siguen ahí. En la noche. En el caos. En la fuerza erotica.
En el silencio. En tu cuerpo.

Crear la vida que deseas no es aprender algo nuevo. Es recordar el camino original.

El Grial comienza el próximo 18 de enero, con un circulo ritual en directo. Después, 8 semanas de trabajo profundo para recordar que eres la arquitecta de tu propia realidad.