El significado de la rosa y la memoria original de la Humanidad

Desde antiguo, la Rosa simboliza nuestra alma y su frecuencia nos conecta con los códigos del amor como esa vibración que da origen a toda la creación, de la que todo procede y a la que todo vuelve. 

Durante mucho tiempo, la Humanidad vivió en conexión profunda con esta frecuencia de altísima vibración, que le llevaba a sentir y experimentar esa conciencia a través de la que se sentía en unión con todo lo creado. 

La Madre, origen y fuente de la creación, presidía la vida en la Tierra, y su sabiduría nos hizo vivir en paz, armonía, equilibrio y belleza.  

Sin embargo, en algún momento, la Humanidad cayó en el olvido y se produjo una separación profunda con esta fuente de la creación. Entonces, olvidamos nuestro origen divino, nos separamos de Gaia y su ritmo cíclico, nos desconectamos del cuerpo y de las leyes orgánicas de la creación, la abundancia y la manifestación. Cerramos nuestro corazón y dejamos de vibrar en la frecuencia del amor. 

En su inmensa sabiduría, la Madre nos dejó la tecnología que la Humanidad necesitaba para volver al corazón, recordar su vibración amorosa y restaurar la memoria original.

La Espiral de la Rosa, la tecnología para recuperar la memoria original

Esta tecnología se conoce con el nombre de la Espiral, el Camino o el Laberinto de la Rosa, y fue custodiada, durante milenios, por sacerdotisas iniciadas y guardianes de la sabiduría ancestral, que tuvieron que esconderse, por miedo a ser quemados, torturados y asesinados, hasta que llegara un tiempo en que la Humanidad estuviera preparada para recordar.

Ese tiempo ha llegado. 

Tal y como se me ha transmitido (o, quizás, recordado), la Espiral de la Rosa se compone de cinco rosas que contienen diferentes códigos en función de su color

Alquimistas de la Rosa

Rosa Azul > Es la frecuencia de la Madre Cósmica, la fuente de la creación, que se suele representar como una paloma que baña a la Humanidad de Amor incondicional, a través de la geometría sagrada y los códigos de luz. Al abrazar esta rosa nos convertimos en canal que une Cielo y Tierra, y activamos la voz oracular de nuestro útero, como lo hacían las antiguas pitonisas, las sacerdotisas de Pitia, la serpiente.

Rosa Negra > Es la frecuencia de la Dragona y de las líneas telúricas de Gaia. Es la reina de la muerte y la transformación. Nos ayuda a dejar morir todas las partes de nosotras mismas que han sido quemadas, perseguidas o aún están vibrando en el arquetipo de la víctima. Nos ayuda a transmutar las heridas y los traumas que nuestra alma viene cargando vida tras vida, generación tras generación. Al activarla nos conecta con la sabiduría ancestral y sana nuestro linaje femenino.  

Rosa Roja > Es la frecuencia de los códigos del Sagrado Femenino. Nos ayuda a bucear en nuestras profundidades para abrazar nuestras sombras a través de los misterios de la Sangre, los ritos del útero y la sexualidad sagrada. Al activarla, activamos el grial, la copa o el cáliz: el espacio uterino magdal. Y activamos también en nosotras la memoria de las antiguas Nagas, las iniciadoras de la sexualidad sagrada.

Rosa Blanca > Es la frecuencia de los códigos del Sagrado Masculino. Nos ayuda a sanar la energía masculina dentro de nosotras y a reconectar con la memoria original de los hijos de Gaia. Al activarla, activamos los códigos de la espada, abrimos nuestro canal, nos llevamos hacia la luz, y sanamos nuestras relaciones y nuestro linaje masculino. 

Rosa Rosa > Es la frecuencia del amor incondicional, la inocencia y la pureza. El espacio de neutralidad a través del que activamos la Llama Magdala. Al activarla se produce la unión sagrada de nuestras polaridades internas y entramos en la conciencia de unidad. 

Es entonces cuando abrazamos nuestra soberanía, nos sentamos de nuevo en nuestro, e irradiamos nuestra luz y nuestra divinidad al mundo. Nos convertimos en alquimistas de la rosa.  

Las Sacerdotisas de la Rosa

El 21 de septiembre comenzamos el programa de formación Sacerdotisas de la Rosa. En este programa conocerás cómo activar las 5 rosas en ti y cómo convertirte en una alquimista de la rosa, para poder también acompañar a otras mujeres y hombres en este viaje en espiral hacia nuestra maestría interior y nuestra soberanía creativa

Las mujeres somos portales entre el cielo y la tierra, y junto a los hombres somos responsables de crear esta vieja nueva humanidad que recuerda cómo vibrar en la frecuencia de la quinta dimensión.

Si sientes la llamada, te te espero en el programa de formación. Las plazas son limitas y tenemos una promoción por pronto pago hasta el 22 de julio, festividad de María Magdalena, la última de las sumas sacerdotisas que custodiaron el legado del Divino Femenino.

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