La pareja interior es una metáfora que nos habla de la necesidad de unir en nuestro propio ser las cualidades del masculino y el femenino para convertirnos en seres capaces de unir las polaridades. Desde tiempos ancestrales, esta metáfora se explica a través de la historia de Shiva y Shakti. En esta nueva píldora de sabiduría femenina nos adentramos en sus enseñanzas.


Tienes todas las píldoras de sabiduría femenina para la vida cotidiana en Spotify. Y también en Apple Podcast


la historia del shiva y shakti | la pareja interior

La historia de Shiva y Shakti cuenta la separación que se produjo entre el principio femenino y masculino cuando la diosa se exilió, pero también es la historia de la búsqueda del ser amado dentro de nuestro propio ser. El reencuentro con nuestra totalidad a partir de la unión de los opuestos.

Cuenta la leyenda que Shakti, el principio femenino, es una serpiente enroscada en la base de nuestra columna vertebral, en el hueso sacro, donde está ubicado el primer chakra, y Shiva, el principio masculino, está situado en la parte alta de la columna vertebral, aproximadamente en el séptimo chakra.

Shiva y Shakti representan las extremidades del eje vertical del ser humano, el Mago y la Emperatriz del tarot, la intuición y la sensación, que unidas provocan la iluminación. Son las dos caras de una misma moneda, así como el Yin y el Yang. Shiva es perceptividad y consciencia. Shakti es creación y cambio. En un nivel supremo, ambos existen en una unión inseparable.

La historia cuenta que Shakti permanece dormida. Cuando despierta comienza su viaje ascendiendo hacia los centros de energía superiores (chakras) transformándose en una hermosa Diosa. Al llegar al séptimo chakra, en la coronilla, se encuentra por fin con su amado Shiva (nuestra consciencia espiritual) que yace dormido sobre la flor de loto de mil pétalos.

Entonces empieza a danzar para él, y el amor que emana de su danza lo despierta. Él se une a ella en esa danza y los dos, danzando y amándose, se funden en un solo ser andrógino, mitad masculino, mitad femenino, realizando así la Boda Mística, donde los opuestos se únen para volver nuevamente a la unidad: divinidad y humanidad, cielo y tierra, cuerpo y espíritu, danzando unidos en un solo ser.

Allí, en el centro más elevado, Shiva y Shakti hacen el amor y, a partir de esa unión, se crea toda la energía y toda la conciencia imperturbable, transformándose en una luz pura y, como una espiral de energía, atraviesan el portal de Brahma, el séptimo chakra en la coronilla, desapareciendo en el infinito y volviendo hacia la fuente. 

No existe una unión más poderosa que ésta. Sólo a través de Shakti se puede llegar a Shiva. Solo a través del cuerpo, nos iluminamos. La energía vital que corre por el interior de la médula espinal, es el detonante de todo este proceso. 

el camino del corazón o caminar en belleza

Como todas las historias que se contaban en las tiendas rojas, podemos llevarlas a nuestro cotidiano, a la práctica de la vida diaria. Esto es lo que las antiguas tradiciones ancestrales llamaban elegir el camino de en medio o caminar en belleza: cuando tu tierra (tu cuerpo o tu parte física) y tu cielo (tu mente y tu parte espiritual) viven en armonía. 

En nuestro interior, hombres y mujeres, debemos intentar equilibrar las cualidades que nos aportan nuestro masculino y nuestro femenino interno para alcanzar la belleza y esa belleza reside en nuestro corazón. 

Si me sigues desde hace tiempo, ya sabes que he hablado en varios podcast de la primera temporada sobre las cualidades de la energía masculina y de la energía femenina. Lo masculino nos trae estructura, disciplina, acción, dirección. Lo femenino nos trae silencio y quietud, creatividad. 

En esencia, la energía masculina es dadora. La energía femenina es receptora. Nuestra pareja interior también nos invita a equilibrar el dar y el recibir. Hay una cita preciosa, de George Gurdjieff que me encanta. Dice así: «Todo lo que acumulé, lo perdí, y todo lo que di, es mío. Todo aquello que di aún lo tengo y todo lo que acumulé se perdió». 

Viene a decir que todo aquello que damos, lo recibimos de vuelta… y todo aquello que no damos, lo perdemos. El egoísmo no deja espacio al amor y el amor sólo puede florecer desde la generosidad. De nuevo, vuelve a estar presente la idea de que la pareja interior es un camino de vuelta al corazón. 

el tantra rosa

El trabajo con la pareja interior es una de las grandes apuestas del camino del Tantra Rosa que lo que busca realmente es expandir el corazón a través de prácticas que puedes hacer sola o en pareja. lo que busca es esto de lo que estamos hablando: la unificación de estas dos dualidades en nuestro interior: el cielo y la tierra, el cuerpo y el alma, para vivir desde el corazón.

Y hoy te traigo una pequeña práctica que puedes llevar a tu vida cotidiana para comenzar a sentir esto de la pareja interior. Escucha el podcast para realizar la práctica. También puedes acceder a la playlist de música especial para que sigas practicando.


también te puede interesar


Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.