Lammas y las enseñanzas de la diosa Ker

Lammas es un periodo de la Rueda de Gaia que nos ofrece seis semanas para conectar con el arquetipo femenino de la nutridora que habita en nuestro interior. Ella nos recuerda que hay un poder muy sutil y amoroso cuando vivimos en unión con la Madre Tierra. Nos recuerda lo abundante y nutricia que es la Pachamama y nos invita conectar con la abundancia y la prosperidad en nuestra vida.


Del 1 de agosto hasta el Equinoccio de Otoño (alrededor del 21 de septiembre) es tiempo de cosecha. Después de todo un ciclo de crecimiento, llega el momento en que el fruto madura y sirve de alimento antes de caer de nuevo a la tierra. Empezamos el descenso poco a poco y, a partir de este momento, de modo casi imperceptible, las días comenzarán a ser más cortos para ir dando paso a la oscuridad.

Gozamos de toda la abundancia de la Madre Tierra y conectamos con la Diosa en su aspecto de Madre Nutridora, aquella que sostiene la vida sobre nuestro planeta, a través de la prosperidad que nos brinda.

Ella es conocida en distintas culturas como: Ceres, Démeter, Abuntia, Lakshmi o la Abuela Maíz entre otras. En la tradición de la Diosa de Avalon es conocida por el nombre de Ker y se la representa como una mujer sujetando una cornucopia, un cuerno de vaca lleno de fruta, cereales y pan.

Dentro del ciclo vital de la mujer, es el momento en el que entramos en nuestra madurez y encontramos felicidad en las cosas pequeñas. Sentimos confianza en quienes nos hemos convertido. Rebosamos felicidad, amamos nuestra comunidad, nuestra familia y hogar, y encontramos sosiego en estos ambientes.

Nutrimos a nuestros seres queridos

y agradecemos todos los regalos de la Madre Tierra y de las personas que nos rodean. Sentimos seguridad y amor.

El olor de las hierbas y de las primeras flores que comienzan ahora a secarse nos hacen sentirnos satisfechas por todo lo conseguido. La vida es más fácil en este momento de la rueda, más ociosa. No sentimos la necesidad de ir deprisa. Tomamos más tiempo y cariño en hacer las cosas, en ser y estar, y encontramos placer en los quehaceres diarios. Sabemos que hemos llegado al amor desde lo más profundo. Vemos nuestra vida como nuestra obra de arte.

¡Es tiempo para sonreír, bailar y celebrar!

Tiempo de recoger los frutos

Durante esta horquilla de tiempo, cosechamos los frutos de las semillas que plantamos en Imbolc, a las que dimos acción en Ostara y cocinamos a fuego lento entre Beltane y Litha. De estos frutos, a su vez, recogeremos las semillas que esperarán durante el Invierno a ser plantadas de nuevo.

Es un momento adecuado para meditar sobre las ganancias obtenidas durante el año, los tesoros encontramos, los amigos, los éxitos y todo aquello que hemos conseguido manifestar.

La diosa Ker: la madre nutricia

Ker, en la tradición de Avalon, es la Diosa en su aspecto de Madre. Es la diosa embarazada que da a luz al Universo, a las estrellas y a la naturaleza, y también es quien teje la malla de la vida y del destino.

Diosa proveedora, sustentadora y protectora. Diosa generosa que alimenta a sus criaturas con los frutos que emergen de la tierra. Ker es la diosa de los cereales y de las cosechas. Durante las semanas que dura su festividad, se siegan los campos, se recogen las vendimias y se recolectan las frutas maduras.

Escucha el mito de la diosa Ker

Las enseñanzas de Lammas

Las enseñanzas claves de este momento son la gratitud, la abundancia y la nutrición a todos los niveles.

Gratitud

La vibración de la gratitud es la misma vibración que la del amor, y nos abre las puertas a la abundancia y la prosperidad. Cuanto más agradezco, más generosa soy, más conecto con la mujer magnética que hay en mi y más atraigo.

Abundancia

Es un momento para celebrar la abundancia que la Madre Tierra nos ha traído. Y también es un momento propicio para celebrar la abundancia material que somos capaces de proporcionarnos como mujeres creadoras y soberanas de nuestra vida. Si no es así, es momento de trabajar los patrones de carencia que podamos tener.

Nutrición

En el momento en que nos nutrimos en todos los niveles, ya no hay carencias en nuestra vida, no hay problemas ni relaciones tóxicas, ni juicios… me quiero tanto que no puedo atraer eso. Y, si lo atraigo, es para aprender algo y seguir adelante. Una vez que nos nutrimos, es tan fácil nutrir a los demás. Incluso podemos desaparecer en nuestra nutrición porque ya no hay carencias. Si nos queremos tanto, entonces lo único que puedes hacer es dar y no te importa lo que estás dando.

Generosidad

Cuando nos nutrimos y abrimos por completo nuestro corazón somos generosas con nosotras y con los demás. Se equilibra de un modo natural el dar y el recibir en nuestra vida.

Comunidad

Ker es sustentadora de la comunidad y el linaje. En este periodo de la Rueda de la Tierra podemos trabajar la relación con nuestra madre real y convertirnos en nuestra propia madre interna, para poder así entender el arquetipo.

El cuerpo

Nuestro cuerpo es nuestro templo y para vivir en gratitud y generosidad debemos aceptarlo tal y como es. Este tiempo de Lammas nos invita a habitar un cuerpo-tierra, a sentirnos bien en él y a confiar en que todo se dará de manera orgánica.

Ritual para celebrar Lammas

Este artículo se publicó por primera vez el 1 de agosto de 2021 y recoge un ritual anterior, publicado el 2 de agosto de 2019.

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Rosa Mística

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